No hay mejor sensación que alcanzar tu meta (Fernando)

Esta frase la podemos trasladar a diferentes fases de nuestra vida.

Desde que nacemos nos vamos implantando diferentes objetivos, algunos los elegimos nosotros mismos pero otros nos lo impone la sociedad, comenzamos desde muy pequeños en la escuela y año tras año vamos avanzando hasta que logramos la formación necesaria para comenzar la obtención de la siguiente meta, la laboral, la mayoría de nosotros nos trazamos voluntariamente  otros objetivos, como los hijos, familia, amigos, etc., siempre hay algo que nos obliga a ocupar casi el cien por cien de nuestro tiempo, pero ¿realmente dispones de tiempo para ti?

Siempre me ha llamado la atención esos reportajes televisivos de trotamundos que partían viviendo sus aventuras durante mucho tiempo, y reflexionaba sobre como me gustaría poder hacer eso a mí, pero las obligaciones me lo impedían y el poco tiempo libre del que disponía lo tenía que invertir en mi hijos, mujer, familia, etc.

Afortunadamente las cosas cambian, los hijos crecen, en el trabajo te vas posicionando de forma más cómoda y el resto de tus compromisos los vas campeando de diferente modo, esto te otorga cierta libertad y es ahí cuando comienzas a disponer de más tiempo para poder disfrutas de unas de tus pasiones, y aunque ya eres un poco más mayor la diosa fortuna de la salud sonríe y permite que pueda plantearme vivir mis aventuritas y que comience a organizarme escapadas y travesías más o menos largas.

Comencé apuntándome a club de senderismo para ir aprendiendo y cogiendo forma pero esas salidas de un solo día me sabían a poco, busqué otro club para hacer escapadas algo más largas y tras alguna que otra excursión, casi siempre en fin de semana, me plantee salir solo para disponer de todo mi tiempo libre ya que mi trabajo me permite disponer de varios días continuados, pero sobre todo, ir a mi ritmo en la marcha, que aunque parece una tontería, ir a tu paso es fundamental sobre todo en travesías largas.

La verdad es que cuanto más recorro este país a pie, más me enamoro de él, somos unos privilegiados, suelo recorrer mucho la comunidad más montañosa, me refiero a cantidad y variedad, no a altura, que es la comunidad Valenciana, he hecho varias rutas por los Picos de Europa, Ordesa, Gredos, Bacuetas, etc., pero el Camino de Santiago me tiene enganchado, ya que no requiere grandes esfuerzos y te permite realizar rutas continuas de punto a punto, con la garantía de que al final de la etapa vas a tener algún sitio donde poder descansar y asearte y siempre será diferente, llevo muy mal lo de tener que volver a una misma base.

Hice mi primer camino hace pocos años, comencé con el Francés, y todos los años intento hacer alguno, Inglés-Fisterra-Muxía, Portugués desde Oporto, y este año a finales de mayo haré el Primitivo, espero poder seguir conociendo paso a paso este maravilloso país.

Pero qué es realmente lo que me tiene enganchado a este tipo de travesías al margen de lo explicado anteriormente, pues muy fácil, la naturaleza y su belleza, los compañeros de final de etapa, durante el recorrido suelo ir solo, pero encuentras en los albergues gente extraordinaria de diferentes países, los aromas sobre todo en los bosque de eucalipto gallegos, la seguridad incluso si haces alguna etapa semi diurnas, amanecer caminando y despertando el bosque es una sensación que aconsejo vivir es fácil de realizar incluso de noche, todo está bien señalizado,  la facilidad de acopio de agua y alimentos, el clima, te puede llover, nevar, nublar, granizar, hay travesías que ves de todo, por curioso que parezca la soledad, tú eliges si la quieres o no, pero hay una cosas que yo personalmente valoro mucho y es tu tiempo, haces con él lo que quieres, lo que te apetezca, si quieres comer, comes, sino, no, si quieres descansar descansas, sino, no, si quieres entretenerte mirando una piedra, pues lo haces, no hay nadie que te pueda reclamar atención o dedicación, en resumen, el tiempo es tuyo y solo tuyo.

Creo que me extendido un poquito, pido perdón.

Saludos
Fernando