Reflexión del Camino (por Juan Carlos)

Reflexión del camino

Cuando decidí hacer el camino, la idea que tenía en la cabeza era de aventura, de paisajes e iglesias con construcciones majestuosas, al poco tiempo me di cuenta que el camino de Santiago era mas que eso, un sendero de enseñanzas sorpresivas e inesperadas bastaba con abrir un poco los ojos para percibirlas y que en cada despertar un reto distinto por cumplir, puesta a prueba la sencillez, la austeridad, y la humildad en toda su magnitud y a cada momento. El sendero me presento una cadena de encuentros con gente maravillosa, gente verdaderamente especial que caminaba con grandes cargas emocionales, perdidas de seres queridos, ruptura de relaciones, perdida de dirección por la vida, etc. aun así siempre dispuestos a ayudarte ofreciéndote desde medicamento, crema des inflamatoria o lo que fuere para mitigar el dolor. dispuestos a compartirte un pedazo de chocolate o un plato de comida por poca y modesta que esta sea, pero sobre todo una agradable y sincera sonrisa con un corazón abierto y un deseo de amor incondicional.

Desde los montes Pirineos que fueron testigos de grandes batallas románicas, árboles gigantescos como los mismos guerreros que ahí murieron, pasando por Navarra donde aún se cuentan leyendas de Reyes que la historia no dejara olvidar, pasando por la gran meseta de Burgos donde el camino es largo, recto, y termina hasta donde te alcanza la vista, pasando por La Rioja donde los grandes campos de uvas están a la merced del peregrino y solo basta estirar un poco la mano para saborear el delicioso sabor ácido de una uva tinta, siguiendo por los imponentes montes erguidos y fuertes que exigen los respetes en cada paso de asenso que das y que como premio te brindan majestuosos paisajes de inmensidad haciéndote saber que tu eres parte de esa maravillosa creación. Como olvidar las frías mañanas de Leon que son bofetadas de aire en forma de brisa que hacen humildemente despertarte por mas mala noche que hayas tenido y que como tal debes disfrutar la vida en todos sus matices, como olvidar los días continuos de lluvia de Foncebadon lluvia fría, limpia y abundante que baña todo tu cuerpo cansado como queriendo liberarte de todo polvo y tierra que el camino te presento, lluvia de agua que sana, agua que refresca algo mas que tu cuerpo, tu alma.

Y al llegar a la ciudad de Santiago después de tantas noches de cansancio, dolores de pies y piernas después de noches compartidas y duras, entras triunfal caminando firme como caballero victorioso después de haber ganado una batalla, y al pie de tan bella catedral contemplando su esplendor basta con voltear la mirada al cielo y pronunciar LO HE CONSEGUIDO para después sentir como tu cuerpo pierde lentamente las fuerzas pues se ha dado cuenta que ya no hay mas camino por seguir y es aquí que solo puedes arrodillarte para por fin darte los minutos y si gustas las horas en silencio y disfrutar de la maravillosa y hermosa sensación de la satisfacción, No así evitar que todo ese cúmulo de emociones se conviertan en lagrimas de felicidad y de gratitud, ya que todos esos momentos de soledad y de reflexión vienen a tu mente, charlas largas e interesantes con uno mismo, risas y lagrimas a la par que se volvieron incontenibles pero necesarias ya que día a día se vive un duelo y tienes que vivirlo como tal, cayendo en la cuenta que el camino es como la vida misma con dificultades en cada etapa, ascensos pronunciados que toman pausa cuando tu cuerpo necesita bocanadas de aire para recuperarse, descensos con pendientes duros que parecen eternos en donde a cada paso sientes pinchazos de alfileres dolorosos en tus rodillas y justo ahí es cuando tu actitud se vuelve determinante no puedes parar solo debes continuar.

Tengo la seguridad de que El camino no te resuelve los problemas por si solo, el camino no te regresara a un ser querido, tampoco hace que tú ex pareja regrese, ni resuelve deudas ni consigue trabajo, de hecho me parece que mas que darte respuestas correctas te da las preguntas correctas, pero de algo sí estoy seguro y es que cuando tú estas en el camino a cada paso que das, el camino te protege, te fortalece y el camino te toma como suyo y utilizando el aire como cómplice el camino muy suavemente te susurra al oído… Tranquilo todo va estar bien, tú sólo debes seguir caminando…