Ángela y sus mundos de Ítaca

Hola, soy Angela de Valencia. Me gusta caminar, si. Camino por todas partes, por la ciudad, en mi trabajo (soy cartero, una suerte añadida además), camino por la montaña, por la que me siento libre y expandida, por el río de mi ciudad… Camino, camino… Quizás todo empezase desde pequeña, con aquellos veranos en la Sierra de Burgos que pasaba con mis padres. Unas chirucas, el amanecer, montañas impresionantes y un padre que me hacía vivir la naturaleza como nadie. Ahora recorro el camino de Santiago todos los años. Cada año o cada dos, uno diferente. Y luego, en los pocos días que me quedan de vacaciones después del camino, me refugio en la montaña y recorro sus vericuetos fantásticos por los me chifla andujear. ¡¡Me encanta!!, me pierdo por allí pequeña, flaca y divertida niña otra vez. A veces los fines de semana recorro las montañas valencianas, la serranía de Chulilla, muy castigada por cierto con los incendios que han lamido sin piedad casi todas sus laderas, la Calderona preciosa, seca, las sierras de Xativa, Alcira…y ese olor que traen por mi tierra à tomillo, romero, un mar de hierbas aromáticas que perfuman los montes mediterráneos. Andar por la naturaleza es un reto, un ponerme siempre en mi sitio la montaña, los bosques, el clima… Y además, allí encuentro mis mundos imaginados de Itaca en donde me pierdo y me voy, desaparezco por ellos invisible y todo me asombra, me llena. Un crujido de la madera de un árbol se convierte de repente en una puerta mágica a no sé dónde, la vegetación es una selva indomable llena de seres nunca vistos y mágicos, el aire es una señal de que cercan vuelan las hadas… Y más y más… Todo eso me traen mis pasos, mi caminar. Y el recuerdo de aquel padre que me llevaba a nadar allá arriba por la Laguna Negra en los Picos de Urbion, ¡aquello era lo más!, jaajja… Me trae deporte , relax, pensar de dentro de una, eso también me dá. Pero sobre todo y más importante…Me trae vida, eso siempre y el recuerdo de que estas cosas, las simples, las de siempre, son trocitos inmensos de felicidad. Un saludo desde Valencia y encantada de colaborar con este magnífico proyecto.